Es realmente triste y frustrante que un creyente no camine sabiendo que ha sido creado para ser templo del Dios altísimo.

El apóstol Pablo dice: ¿ustedes ignoran que somos templo de Dios? y continúa diciendo: “cualquiera que destruya el templo de Dios, Dios le destruirá a él porque el templo de Dios el cual sois vosotros santo es”. No solamente has sido creado para ser templo de Dios sino que fuiste creado para ser santo, ¿podría Dios habitar en un lugar que no es santo? ¡No! Cuando Dios habita en un lugar lo santifica.

En la antigüedad cuando el pueblo se degeneró en su relación con Dios se acercó a la idolatría, y así llegaron a ocurrir cosas muy sucias.

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